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EN MEDIO DE PAROS ESTE LUNES INICIAL LAS CLASES EN ARGENTINA

Las clases inician este lunes, en medio del pedido de incremento de sueldos de los maestros. (Foto: Internet)

El ciclo lectivo iniciará con normalidad en Santiago del Estero y San Luis. El año abrió sin paritarias y con recortes en el Incentivo. En Salta habrá un dispar acatamiento a la medida de fuerza.

Argentina/El Tribuno

La apuesta de Mauricio Macri a un comienzo de clases sin sobresaltos en el prólogo del año electoral salió mal. Las aulas volverán a abrirse mañana en sólo dos provincias: Santiago del Estero y San Luis. En el resto de los distritos, los docentes adhirieron al paro nacional, que se extenderá hasta el martes.
En la ciudad de Buenos Aires, la situación todavía es incierta. La última reunión para intentar un acuerdo está prevista para hoy. Horacio Rodríguez Larreta propuso una suba de 18%. Los maestros reclaman un 35% y ya advirtieron que si el ofrecimiento no mejora sustancialmente, algo que parece difícil, también irán al paro.
El conflicto con los docentes marcó buena parte del ritmo de la política de las últimas semanas. La puja arrancó hace apenas un mes con una particularidad que desató la disputa y desembocó en la huelga de mañana y el martes: la Casa Rosada no habilitó este año la paritaria nacional, la instancia en la que el Gobierno y los sindicatos con representación nacional definían el salario inicial docente, un parámetro que desde hace años servía como piso para la negociación en cada una de las provincias.
Macri justificó el cambio porque el año pasado se fijó un mecanismo para la actualización automática del sueldo docente -el salario mínimo más el 20%-, que volvió innecesaria una negociación nacional.

Los gremios perdieron poder

Los gremios de representación nacional (Ctera, UDA, Amet, Sadop y CEA) perdieron así un espacio de poder crucial y se encontraron con un motivo de reclamo común.
Desde el primer día de negociación, los gremios plantearon que saltear la paritaria nacional es ilegal. Arremetieron contra Macri y contra el ministro de Educación, Esteban Bullrich, por desentenderse de la puja y el conflicto. Enseguida sumaron el rechazo al 18%, el porcentaje que la Casa Rosada pretendió imponer como techo de los aumentos.
Los gobernadores, en cambio, se encolumnaron casi sin fisuras detrás de la pauta oficial por más de un motivo. El principal, que la mayoría de las provincias tiene sus finanzas en rojo. El segundo, que la Nación recortó el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid), calculado para este año en $ 20.000 millones, y decidió ir reduciendo el Fondo Compensador que reciben las siete provincias más complicadas para pagar los sueldos. Esa partida fue el año pasado de casi $ 1.800 millones. El plan oficial prevé recortarla un 25% por año hasta hacerla desaparecer en 2019.
Hubo quejas de los jefes provinciales, la mayoría por lo bajo, por la doble jugada de Macri: evitar el costo político de ponerle tope a la paritaria y recortar los fondos para hacerle frente. Ganaron el silencio y la prudencia fiscal.

En el bloque de 21 provincias que adhirieron al paro nacional conviven panoramas dispares. En Buenos Aires, que concentra más del 37 por ciento de los alumnos del país, la tensión fue en aumento. Los gremios adhirieron a la huelga nacional minutos después de escuchar la primera oferta de María Eugenia Vidal y Macri apuntó contra el principal jefe gremial del distrito, Roberto Baradel, de Suteba, en plena Asamblea Legislativa. La escalada siguió hasta anteayer con la conciliación obligatoria dictada por el gobierno bonaerense, desoída por los sindicatos.
Hay provincias en las que hubo acuerdo, como Misiones y Tucumán, pero los gremios igual se sumaron al paro, por lo que no habrá clases al menos hasta el miércoles.En Tucumán, la paritaria perforó el techo oficial, cerró en 23%, y en Misiones quedó por debajo: el salario docente subirá un 13%.
En el resto de los distritos, las ofertas de aumento rondaron el 18% y quedaron lejos de la pretensión de los gremios que, en línea con sus pares bonaerenses, reclaman una mejora del 35% para cubrir la inflación de este año y la pérdida de poder adquisitivo del salario por el alza de precios de 2016.

En Salta, dispar acatamiento

Vidal Eloy Alcalá, secretario general de AMET, ratificó la adhesión al paro de mañana y el martes y confirmó que viajará a Buenos Aires para sumarse a la movilización nacional.
De acuerdo a algunos sondeos de delegados técnicos, el nivel de acatamiento en Salta va a ser superior al 60% a pesar de la advertencia del Gobierno provincial de que descontarán los días no trabajados.
Alcalá denunció: “Hay directivos que amenazaron a docentes con no titularizarlos o con que no cobrarán el aumento. Quiero que sepan que esto no es así, que no afecta”.
El gremialista admitió que “por ley sí corresponde el descuento”, pero agregó que “si llegamos a lograr torcer la decisión de Nación y recuperar lo recortado nos sentaríamos con el Gobierno provincial para dialogar y evitar los descuentos”.
La titular de la ADP, base de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), prefirió no estimar un porcentaje de adhesión a la medida de fuerza, pero exhortó nuevamente a los docentes a “dejar vacías las aulas”.
La ADP es el principal gremio de Salta, con más de 23 mil afiliados. Su titular, Patricia Argañaraz, apuntó contra las “estrategias” que buscan desalentar a los docentes a parar y señaló que “el 16% acordado en Salta es hasta ahora el más bajo del país, todas las provincias están consiguiendo más”.
Desde Sitepsa, en tanto, sostuvieron que habría un 75 por ciento de adhesión al paro. “Si bien firmamos el acuerdo, vamos a expresar cuál es nuestra posición sobre la situación actual. Se necesita más inversión en la educación pública y no solo para los incrementos salariales, sino para acondicionar escuelas y mejorar los programas socioeducativos”, dijeron.
Desde la UDA, sector que no firmó el acuerdo por el 16 por ciento, anoche se preparaban para viajar a la movilización nacional. “Queremos paritarias nacionales en las cuales se determine un piso de salario para todo el país, por eso es imprescindible el apoyo al paro, para que el Gobierno nacional cumpla con la ley 26075 de financiamiento educativo y no vaya retirando los fondos que le corresponden a los docentes”.

En otras provincias

En Mendoza, el gobernador Alfredo Cornejo (Cambiemos) fijó una suba de 17% por decreto. Los maestros pararán igual. Y el gobierno de Río Negro ofreció un 14% recién el viernes y fue rechazada de plano. En la apertura del año legislativo, el gobernador Alberto Weretilneck advirtió que no puede aumentar más. La provincia cerró 2016 con $ 3200 millones de déficit.
En Entre Ríos la situación también es compleja. Los docentes se sumarán a la huelga nacional y ya decidieron que seguirán de paro por otros tres días. Las clases empezarían, de haber acuerdo, recién el lunes 13. Igual que Vidal, el gobernador Gustavo Bordet (PJ) ya anunció que descontará los días de paro.
También en Chaco la huelga se extenderá más allá de mañana y el martes. Atech, el principal gremio provincial, anunció otro paro para la semana que viene. En Santa Fe, La Rioja, Santa Cruz y Neuquén la protesta durará hasta el miércoles. Ese día, los maestros adherirán al paro de mujeres contra la violencia de género.
En Santiago del Estero y en San Luis, las dos únicas provincias que arrancan mañana, el corsé paritario de la Casa Rosada quedó en el olvido. En Santiago, Claudia Ledesma acordó un aumento del 20% y el blanqueo de sumas en negro del salario, y en San Luis, Alberto Rodríguez Saá se despegó con subas de entre 38 y 60,7%.

Macri, en Jujuy

Macri intentará morigerar el impacto del paro con una visita a su aliado, el radical jujeño Gerardo Morales. El Presidente inaugurará el ciclo lectivo en una escuela de Volcán, una de las localidades más afectadas por el alud de principios de enero. Morales dictó la conciliación obligatoria, pero los maestros igual participarán de la huelga.
El paro casi total es una novedad para Cambiemos. El año pasado, después de una seguidilla de comienzos conflictivos, las clases empezaron a tiempo en Buenos Aires y en otras 16 provincias. Sólo pararon siete. También la ciudad de Buenos Aires vive un panorama distinto. En los ocho años de gobierno de Macri y en el primero de Rodríguez Larreta hubo acuerdo con los 17 gremios. Este año, la definición llegará al filo del límite.

Los distritos que son la excepción

Santiago del Estero y San Luis son las dos únicas provincias que no adherirán al paro nacional de 48 horas. En Santiago, el salario docente subirá un 20% y se blanquean varios componentes del sueldo que hasta ahora se pagaban en negro.
En San Luis, Alberto Rodríguez Saá acordó subas salariales de entre 38% y 60,7%, más de 40 puntos por encima del techo de 18% que intentó imponer la Casa Rosada.

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